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Dossier

Aborto legal: ¿Por qué no este año?

El aborto clandestino mata a una mujer cada dos días. A partir de entender la necesidad del aborto legal en Argentina como un problema de justicia social y de equidad de género, en este informe especial proponemos un recorrido por las luchas que se vienen dando para conseguir la legalización, urgente y necesaria, en nuestro país.

"La latencia política del aborto reside en que es una práctica emancipatoria -más allá de la conciencia política que pueda tener una mujer sobre los efectos de esa práctica-. Estamos acostumbrados a que se hable mucho del poder de las mujeres en la gestación y en la posibilidad de ser madres, cuidar a los niños, pero no lo estamos a que se dé el empoderamiento de las mujeres cuando pueden resolver cambiar un acontecimiento que queda fuera de su control voluntario, como puede ser un embarazo no deseado". De esta manera, Martha Rosemberg nos introduce en la mirada más amplia de lo que significa la problemática del aborto.

Cuando pareciera que la discusión de ciertos sectores se reduce a determinar en qué momento comienza la vida o por qué no se puede "decidir sobre la vida del otro"; queda en el camino la importancia de la vida digna, lo fundamental que resulta ocuparse, en principio, de la vida de las mujeres que ya están expuestas a la realización de abortos clandestinos en condiciones inseguras a pesar de que no exista ley que las ampare.

Por año se realizan 500.000 interrupciones voluntarias de embarazo (casi la misma cifra que los 700.000 nacimientos en nuestro país).

80.000 son las mujeres que ingresan a hospitales públicos con complicaciones derivadas de abortos clandestinos.

Una mujer muere cada 2 días a causa de estos mismos abortos...

La legalización del aborto sería una forma concreta de promover la equidad de género y de aplicar justicia social: quienes mueren por estos abortos clandestinos son mujeres pobres, que no tienen acceso a los abortos antisépticos que se realizan por unos cuantos billetes en circuitos privados, que no cuentan en muchos casos con la información adecuada para conocer los riesgos y las consecuencias de un aborto que no sea seguro; aquellas que resultan las más maltratadas en la atención pública por un caso de complicación, las que tienen más miedo de que las metan presas por un acto ilegal y recurren en forma tardía a las guardias hospitalarias en el caso de algún problema.
Entonces, se trata de otro caso de criminalización de la pobreza: para el varón pobre joven, gatillo fácil; para la mujer pobre joven, aborto clandestino.

Es por eso que la legalización del aborto necesita un pronto tratamiento y resolución, aunque sea este un año de campaña electoral, y es también por eso que conversamos con algunos de los movimientos y organizaciones que vienen luchando por esta ley imprescindible.

2010, un año de apuestas fuertes

El camino de la lucha por el aborto legal lleva mucho tiempo recorrido; nace de los movimientos feministas, que lo incluyen como un derecho de las mujeres, pero también de las asambleas barriales surgidas al calor de las luchas populares o de cualquier espacio en el que los derechos por conseguir y hacer valer empiezan a ser discutidos y tomados como ejes de lucha.

En ese marco, los distintos actores fueron consiguiendo, en principio, que el aborto dejara de ser un tema silenciado. Hoy, más allá de que se velen algunas de sus problemáticas, forma parte de la agenda política, aparece en los medios, se van generando espacios donde discutir y debatir sobre el tema.

(La nota completa en la edición gráfica de Sudestada Nº 99 - junio 2011)

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Autor

Nadia Fink