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El Indio y la literatura

Demonio de lengua de oro

¿Pueden las letras del Indio ser consideradas una obra literaria que aporta a la construcción de nuestro ser cultural y nacional? ¿Podemos comparar al Indio con José Hernández, con Discépolo, con Roberto Arlt? ¿Cómo se cruza su obra con la calle, la religión y la política?

"Tu aullido esta vez, quiera dios, no se va a oír en la prisión. Puede la virgen labial brillar en risas pillas, manzanas firmes, de viejas feas como monos, puaj". La pluma del Indio, hundiéndose entre los nervios y huesos de lo más oscuro de la sociedad; poética cruda, drama de vírgenes, tragedia de bestias heridas, monstruos peludos, naturaleza muerta. No hay moral donde ubicarse. No hay ideología que comprenda un punto de vista fijo ante semejante enigma. Dios se mueve y se esconde. "Cuando la noche es más oscura se viene el día en tu corazón". En medio de tanta niebla sofocante, el Indio enciende una bengala y canta el "Blues de la libertad".
Como ninguna otra banda en la historia de la música argentina, las letras de Los Redondos, compuestas por el Indio Solari, se encarnaron en las masas de una manera profunda. Cada frase es una bofetada al cerebro. La literatura de Solari es tal vez la más citada no sólo por los adoradores de Luzbelito, sino también por los pacatos que necesitan vestirse de populistas con onda, periodistas y militantes. Su referencia sigue siendo materia obligada para todos los editores, tituladores, consignistas, pintadores de banderas, grafiteros, stencileros, y por supuesto, nosotros, seudo-redactores de pacotilla.

¿Cuáles fueron los gritos de guerra más ruidosos?
El futuro llegó hace rato.
Vamos las bandas rajen del cielo.
Todo preso es político.
Violencia es mentir.
El lujo es vulgaridad.

Solari, el Indio, no es un escritor desmedido, sino todo lo contrario, es un economizador de palabras. No las anda regalando por ahí, ni siquiera en sus contadas entrevistas. Digamos que le rinde culto a la palabra, en su doble dimensión de mentira-verdad, a través de la cual expresa, sin hacerlo evidente, la contradicción humana.

Le prohibieron la manzana
solo entonces la mordió
(De "Fanfarria del Cabrío")

Por eso no podemos aventurar una teoría cerrada sobre sus intenciones, tanto literarias como ideológicas, sino intentar procesar, de manera anárquica, el enorme impacto social, y (contra) cultural, que tienen (hasta el día de hoy) las letras de Los Redondos y los dichos del Indio, que construyen en total una especie de literatura. Sumamos las emblemáticas entrevistas del Indio a su obra, porque nos han impactado muchas veces tanto como sus letras. ¿Qué poderoso silencio produjo en nosotros la voz del Indio en vivo en los parlantes de una radio portátil? ¿Qué mágica tensión generó en las bandas de la esquina su decidida voz y su palabra medida? ¡¿Cuántos escritores y cuántos políticos hubieran vendido su alma al diablo por obtener semejante atención?! Y sin embargo, al Indio parecía no importarle, por eso no profetizó nada, no enseñó nada, pero sí lo hizo.

La nota completa en la edición especial #8 - Marzo 2013

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Autor

Martín Azcurra