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Viñetas sueltas

Las invasiones inglesas según la historieta

La Unión de Historietistas e Ilustradores de Tucumán (unhil), cultores de la historieta histórica como símbolo de identidad y herramienta pedagógica, exhibe su último trabajo, el díptico 1806-Invasión y 1807-Rendido un León. Pronto a llegar al Cabildo de la Ciudad de Buenos Aires, justo cuando se cumplen 200 años de las invasiones inglesas.

Desde su misma denominación, la historieta carga una mochila despectiva en relación a la historia. A la historia entendida como una narración en dónde se suceden eventos de distinta índole. Y a la Historia como relato fundante de la memoria colectiva, del sentir popular, de la argentinidad al palo que cantó la Bersuit. Como si una simple seguidilla de viñetas no alcanzara, o no sirviera, para comunicar los avatares de personajes y personas, importantes para entender el discurso de una aventura o el por qué la realidad que nos rodea guarda determinadas características y no otras.

Por suerte, la misma práctica se ha encargado de demostrar que ambos prejuicios son falsos, que la historieta es una herramienta pedagógica de potenciales tan insospechados como desperdiciados por la comunidad educativa en general. Y ahí están un montón de historietas históricas argentinas, esperando su turno para poder entrar a las currículas nacionales y ayudar a desarrollar el pensamiento crítico en generaciones que parecerían tener grandes dificultades para ingresar al universo de la lectura. "Estamos convencidos -dice César Carrizo- de que el uso de cuadros o viñetas que narren una historia, en el desarrollo puntual de diversos temas que se abordan en las aulas, motiva a los alumnos, capta su atención y desarrolla su imaginación".

Y algo de esto sabe Carrizo, ya que como coordinador de la Unión de Historietistas e Ilustradores de Tucumán (Unhil), la viene remando hace mucho, demasiado, para que la historieta histórica argentina deje de ser un nicho exquisito y alcance la masividad de los manuales primarios y secundarios. "Queremos que el sistema educativo incorpore la historieta como forma de enseñar -sostiene-, en especial la Historia; pero también pueden transmitirse otros conocimientos mediante este sistema". Lo mismo que Segundo Moyano, miembro de unhil y docente, afirma desde la práctica: "Nuestra experiencia como maestros -dice-, sobre todo del interior de la provincia, nos demuestra que el sistema funciona, que los chicos se sienten muy atraídos y que prefieren leer las historietas".

Rendido un león

La última iniciativa de la unhil se mete de lleno en un hecho clave de la historia local, porque está considerado uno de los antecedentes directos de la futura lucha emancipadora; y porque marca una bisagra en el fenómeno de la resistencia armada popular. Se trata de las invasiones británicas al Río de la Plata a principios del siglo XIX, marcadas por el conflicto internacional de intereses territoriales sobre las colonias que mantenían Inglaterra, España, Portugal y Francia. "La historia de las relaciones inglesas con este país que comenzaba a formarse -cuenta Carrizo-, se inicia de una manera brutal, con la invasión y ocupación de nuestra Buenos Aires en 1806 y un nuevo intento al año siguiente. Cuesta dimensionar en su plenitud este instante irrepetible, aunque se diga que la Historia es cíclica. El estudio, la vasta investigación realizada para estas historietas nos lleva a la siguiente conclusión: La heroica reconquista y gloriosa defensa de Buenos Aires es el único momento de nuestra Historia Nacional en la que todos estuvimos unidos por un sólo objetivo: expulsar a los ingleses. Sin un ejército debidamente formado, en tiempos y recursos, podría decirse que las luchas en la plaza, en cada calle, en las azoteas, en los templos, fueron directamente libradas por todo el pueblo, sin distingo de edades, con mujeres y niños, con criollos y españoles, hombres libres y esclavos, indios y sacerdotes, con herreros y cabildantes, frente a uno de los enemigos históricos de los últimos doscientos años".

Y cómo dos fueron las invasiones, dos son los trabajos que llevó adelante la unhil para conmemorar los 200 años de este hecho trascendental: 1806- Invasión y 1807- Rendido un León, díptico conformado por historietas e ilustraciones a cargo de Arturo Soria, Guillermo Fabián, Néstor Marton, Juan Emilio Rossello, Rodolfo Paz, Bruno Salica, Jorge Soria, Segundo Moyano, Jorge Endrizzi, César Carrizo, Rubén Meriggi, Carlos Lottersberger, Marcos Vergara, Nicolás Rodríguez Juele, Héctor Palacios, Gonzalo Cruz, Pablo Moya, Emiliano Rodríguez y Javier Fernández, entre otros. Todos estos artistas tomaron como base investigaciones históricas y análisis sociopolíticos de Jorge Lanata, Carlos Roberts, Félix Luna, Angel Rivera, Felipe Pigna, Roberto Elissalde, José María Rosa, Bartolomé Mitre y otros reconocidos escritores; pero también tuvieron en cuenta las experiencias de primera mano que testimoniaron Manuel Belgrano, Cornelio Saavedra, Mariano Moreno y Alexander Gillespie.

"Contamos las invasiones inglesas desde un punto de vista tucumano -adelanta Carrizo-. Y como tucumanos orgullosos de nuestro pequeño país-provincia, destacamos la actuación de Manuela Pedraza, la tucumanesa, como la llamó Santiago de Liniers. Para nosotros, su inclusión ha significado darle vida a un nombre muy conocido, pero como una calle, una escuela en Amaicha del Valle o un pueblo cercano a la ciudad de Simoca. A través de textos y dibujos, Manuela sufre, lucha y alienta al pueblo a combatir en esa plaza, en la recova frente al Fuerte". También incluye un episodio muy poco conocido de las batallas contra los británicos, protagonizado por Martín Miguel de Güemes. "Con él a la cabeza -se emociona el coordinador de unhil-, por primera vez, una caballería abordó un barco"...


La nota completa en la edición gráfica de Sudestada nº59 - Junio 2007

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Autor

Fernando García